Los traductores somos unos frikis y aprendemos hasta de michelines

Traducir es descubrir. Curiosidades que aprende un traductor en su día a dia por Contilde Servicios de Traducción

Traducir es descubrir. Curiosidades que aprende un traductor en su día a dia por Contilde Servicios de Traducción

Todo el mundo es friki de alguna cosa. Nosotros, los traductores somos unos frikis de las palabras, de cómo suenan, qué significan y cómo se escriben. En ese sentido somos bastante perfeccionistas. De hecho, no es raro que estemos leyendo sobre productos de caucho y acabemos aprendiendo partes del cuerpo humano. ¿Sabes lo que es un burlete? Yo tampoco lo sabía cuando lo encontré en uno de los textos que estaba traduciendo recientemente sobre productos fabricados con caucho. Una sola búsqueda en Google Imágenes despejó todas mis dudas. Se trata de esa goma que se instala debajo de las puertas como aislamiento para evitar el paso de las corrientes de aire. Es uno de esos objetos que casi todos hemos visto alguna vez aunque a pocos se nos ocurriría preguntarnos cómo se llama.

Pues a mí no sólo me tocó investigar cómo se llamaba sino también cómo se traducía. Al francés, concretamente. Muchas de las fuentes que utilizamos los traductores son las mismas que utilizarías tú para buscar palabras de otros idiomas, pero no son las únicas. También accedemos a bases de datos especializadas, glosarios sobre temas muy concretos y buscamos “textos paralelos”, es decir, textos semejantes al que estamos traduciendo pero en la lengua en la que queremos traducirlos. Os voy a contar los pasos que seguí yo en este caso concreto:

Una vez que sabía lo que buscaba entré en la web de un diccionario bilingüe online, el WordReference que seguramente todos conocéis. El resultado fue este:

traducción burlete curiosidades blog contilde

Quizás en otras circunstancias me habría fiado de este equivalente, muchos, tras leer la aclaración “de las puertas” entre paréntesis habríais aceptado la traducción por buena y dejado de buscar. Pero aquí es donde al traductor le sale la vena friki, y una mezcla de sentido de responsabilidad y ganas de curiosear le animan a investigar. Yo decidí buscar “bourrelet” en Google Imágenes y ¡SORPRESA!. No sólo lo que encontré no tenía nada que ver con lo que buscaba sino que me pareció tremendamente divertido. Esto fue lo que yo vi. Se llama “bourrelet” en francés, a ese michelín que se pasa acoplado a nuestra cintura todo el año pero que nos preocupa sobre todo cuando llega el buen tiempo.

Después de este curioso descubrimiento tuve que comprobar si “bourrelet” se decía también para el accesorio de las puertas. Busqué distribuidores franceses (belgas, etc.) de productos de caucho y encontré un buen número de páginas donde se distribuían burletes y se explicaba cómo instalarlos. A esto es a lo que los traductores llamamos textos paralelos. Finalmente comprobé que en la mayoría de ellas se denominaban “bourrelet”. Parece que efectivamente, se llama igual al trozo de caucho que se instala bajo las puertas que a ese regalo corporal que aumenta en Navidad. En el fondo tiene sentido ¡al fin y al cabo ambas son un “aislamiento”!

Pero imaginaos que no hubiera sido así, que hubiera traducido burlete por “bourrelet” y su único significado hubiera sido michelín… ¡Menuda cara se les hubiera quedado a los lectores de la lista de productos fabricados de caucho! Por eso un traductor debe ser perfeccionista, porque si no llega a hacer estos descubrimientos tan divertidos igual a quien los descubra después no le hacen tanta gracia.

¡No os podéis imaginar todo lo que se descubre traduciendo! Y sí, muchos somos frikis de las palabras pero que levante la mano quien no crea que es friki de alguna cosa y que se ponga inmediatamente a buscar su afición. Además esto de ser friki no es sólo por placer sino por deber. Es una forma de evitar muchos errores y encontrar expresiones mucho más acordes.  A nosotros, los traductores, esta afición nos viene genial: algunas palabras tan curiosas como éstas no se nos olvidan nunca.

Un traductor Contilde

Traducir es descubrir. Curiosidades que aprende un traductor en su día a dia por Contilde Servicios de Traducción

Traducir es descubrir. Curiosidades que aprende un traductor en su día a dia por Contilde Servicios de Traducción

Todo el mundo es friki de alguna cosa. Nosotros, los traductores, somos frikis de las palabras, de cómo suenan, qué significan y cómo se escriben. En ese sentido somos bastante perfeccionistas. De hecho no es raro que estemos leyendo sobre productos de caucho y acabemos aprendiendo partes del cuerpo humano. ¿Sabes lo que es un burlete? Yo tampoco lo sabía cuando lo encontré en uno de los textos que estaba traduciendo recientemente sobre productos fabricados con caucho. Una sola búsqueda en Google Imágenes me despejó todas las dudas. Se trata de esa goma que se instala debajo de las puertas como aislamiento para evitar el paso de las corrientes de aire. Es uno de esos objetos que casi todos hemos visto alguna vez aunque a pocos se nos ocurriría preguntarnos cómo se llama.

Pues a mí no sólo me tocó investigar cómo se llamaba sino también cómo se traducía. Al francés, concretamente. Muchas de las fuentes que utilizamos los traductores son las mismas que utilizarías tú para buscar palabras de otros idiomas. También tenemos acceso a otras bases de datos más especializadas, a glosarios sobre temas muy concretos y buscamos “textos paralelos”, es decir, textos semejantes al que estamos traduciendo pero en la lengua en la que queremos traducirlos. Os voy a contar los pasos que seguí yo en este caso concreto:

Una vez que sabía lo que buscaba entré en la web de un diccionario bilingüe online, el WordReference que seguramente todos conocéis. El resultado fue este:

traducción burlete curiosidades blog contilde

Quizás en otras circunstancias me habría fiado de este equivalente, muchos, tras leer la aclaración “de las puertas” entre paréntesis habríais aceptado la traducción por buena y dejado de investigar. Pero aquí es donde al traductor le sale la vena friki y le entran las ganas de curiosear . Yo decidí buscar “bourrelet” en Google Imágenes y ¡SORPRESA!. No sólo lo que encontré no tenía nada que ver con lo que buscaba sino que me pareció tremendamente divertido. Esto fue lo que yo vi. Se llama “bourrelet” en francés, a ese michelín que se pasa acoplado a nuestra cintura todo el año pero que nos preocupa sobre todo cuando llega el buen tiempo.

Después de este curioso descubrimiento tuve que comprobar si “bourrelet” se decía también para el accesorio de las puertas. Busqué distribuidores franceses (belgas, etc.) de productos de caucho y encontré un buen número de páginas donde se distribuían burletes y se explicaba cómo instalarlos. A esto es a lo que los traductores llamamos textos paralelos. Finalmente comprobé que en la mayoría de ellas se denominaban “bourrelet”. Parece que efectivamente, se llama igual al trozo de caucho que se instala bajo las puertas que a ese regalo corporal que aumenta en Navidad. En el fondo tiene sentido ¡al fin y al cabo ambas son un “aislamiento”!

Pero imaginaos que no hubiera sido así, que hubiera traducido burlete por “bourrelet” y su único significado hubiera sido michelín… ¡Menuda cara se les hubiera quedado a los lectores de la lista de productos fabricados de caucho! Por eso un traductor debe ser perfeccionista, porque si no llega a hacer estos descubrimientos tan divertidos igual a quien los descubra después no le hacen tanta gracia.

¡No os podéis imaginar todo lo que se descubre traduciendo! Y sí, muchos somos frikis de las palabras pero que levante la mano quien no crea que es friki de alguna cosa y que se ponga inmediatamente a buscar su afición. A nosotros, los traductores, esta afición nos viene genial, así algunas palabras tan curiosas como éstas no se nos olvidan nunca.

El equipo de Contilde

Traducir es descubrir. Curiosidades que aprende un traductor en su día a dia por Contilde Servicios de Traducción

Traducir es descubrir. Curiosidades que aprende un traductor en su día a dia por Contilde Servicios de Traducción

Todo el mundo es friki de alguna cosa. Nosotros, los traductores, somos frikis de las palabras, de cómo suenan, qué significan y cómo se escriben. En ese sentido somos bastante perfeccionistas. De hecho no es raro que estemos leyendo sobre productos de caucho y acabemos aprendiendo partes del cuerpo humano. ¿Sabes lo que es un burlete? Yo tampoco lo sabía cuando lo encontré en uno de los textos que estaba traduciendo recientemente sobre productos fabricados con caucho. Una sola búsqueda en Google Imágenes me despejó todas las dudas. Se trata de esa goma que se instala debajo de las puertas como aislamiento para evitar el paso de las corrientes de aire. Es uno de esos objetos que casi todos hemos visto alguna vez aunque a pocos se nos ocurriría preguntarnos cómo se llama.

Pues a mí no sólo me tocó investigar cómo se llamaba sino también cómo se traducía. Al francés, concretamente. Muchas de las fuentes que utilizamos los traductores son las mismas que utilizarías tú para buscar palabras de otros idiomas. También tenemos acceso a otras bases de datos más especializadas, a glosarios sobre temas muy concretos y buscamos “textos paralelos”, es decir, textos semejantes al que estamos traduciendo pero en la lengua en la que queremos traducirlos. Os voy a contar los pasos que seguí yo en este caso concreto:

Una vez que sabía lo que buscaba entré en la web de un diccionario bilingüe online, el WordReference que seguramente todos conocéis. El resultado fue este:

traducción burlete curiosidades blog contilde

Quizás en otras circunstancias me habría fiado de este equivalente, muchos, tras leer la aclaración “de las puertas” entre paréntesis habríais aceptado la traducción por buena y dejado de investigar. Pero aquí es donde al traductor le sale la vena friki y le entran las ganas de curiosear . Yo decidí buscar “bourrelet” en Google Imágenes y ¡SORPRESA!. No sólo lo que encontré no tenía nada que ver con lo que buscaba sino que me pareció tremendamente divertido. Esto fue lo que yo vi. Se llama “bourrelet” en francés, a ese michelín que se pasa acoplado a nuestra cintura todo el año pero que nos preocupa sobre todo cuando llega el buen tiempo.

Después de este curioso descubrimiento tuve que comprobar si “bourrelet” se decía también para el accesorio de las puertas. Busqué distribuidores franceses (belgas, etc.) de productos de caucho y encontré un buen número de páginas donde se distribuían burletes y se explicaba cómo instalarlos. A esto es a lo que los traductores llamamos textos paralelos. Finalmente comprobé que en la mayoría de ellas se denominaban “bourrelet”. Parece que efectivamente, se llama igual al trozo de caucho que se instala bajo las puertas que a ese regalo corporal que aumenta en Navidad. En el fondo tiene sentido ¡al fin y al cabo ambas son un “aislamiento”!

Pero imaginaos que no hubiera sido así, que hubiera traducido burlete por “bourrelet” y su único significado hubiera sido michelín… ¡Menuda cara se les hubiera quedado a los lectores de la lista de productos fabricados de caucho! Por eso un traductor debe ser perfeccionista, porque si no llega a hacer estos descubrimientos tan divertidos igual a quien los descubra después no le hacen tanta gracia.

¡No os podéis imaginar todo lo que se descubre traduciendo! Y sí, muchos somos frikis de las palabras pero que levante la mano quien no crea que es friki de alguna cosa y que se ponga inmediatamente a buscar su afición. A nosotros, los traductores, esta afición nos viene genial, así algunas palabras tan curiosas como éstas no se nos olvidan nunca.

El equipo de Contilde

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