El traductor duda. Te necesita.

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Hoy vamos a desmontar un mito sobre la forma en la que se demuestra la profesionalidad de un traductor. Como cliente, muchas veces desconoces cuál es la forma de trabajar que tenemos los traductores y simplemente esperas que te devolvamos el texto traducido sin darte  más problemas. Al fin y al cabo, supuestamente somos profesionales que debemos saber trasladar tu mensaje a otro idioma y parece que la mejor forma de demostrártelo es que resolvamos todas nuestras dudas solos y te entreguemos el resultado lo antes posible. Pues no siempre es así.

El traductor duda y si le ayudas tendrás lo que necesitas.

El traductor duda y si le ayudas tendrás lo que necesitas.

Muchas veces, a lo largo de un texto debemos preguntarte algunas cosas, para saber exactamente qué pretendes conseguir con él. Imagina que se trata de tu página web. En tu país ya tienes una imagen dentro de tu sector, quizás una oficina, redes sociales con seguidores y gente que te conoce y habla de ti y de tu trabajo a otros. Hay un contacto mucho más directo con clientes, proveedores y otros agentes. Sin embargo, pretendes expandirte y quieres que tu página esté en otros idiomas para poder vender tu producto en otros países. En tu idioma eres capaz de controlar la imagen que das, cómo tratas al lector, cuánta cercanía quieres mostrar o qué es lo que quieres destacar. De hecho, mides cada palabra para decir exactamente lo que quieres y dar una imagen muy concreta de tu negocio. No es lo mismo tratar de tú que de usted y tampoco es lo mismo utilizar una imagen que otra. Incluso la tipografía y los colores emiten mensajes.

El traductor duda y tú puedes ayudarle para que el resultado sea el que esperas.

El traductor duda y te necesita para que el resultado sea el que esperas.

En otro país tus potenciales clientes no tienen tantas referencias de tu empresa. Es posible que allí no tengas sede ni oficinas, no te hayan visto nunca ni hayan oído hablar de ti y al final tu página web es la forma que tienen de comprobar la fiabilidad que trasmites y el grado de confianza que pueden presuponerte. Una buena página web traducida no solo te permitirá que te encuentren desde otros países cuando busquen el producto que tú ofreces. Además, logrará que una vez que empiecen a conocerte puedan comprobar cómo trabajas, qué vendes y por qué te diferencias. Al final puede hacer que alguien se decida por ti… o no. Nosotros somos profesionales del idioma y de muchas áreas diferentes incluso puede que de tu mercado pero tú eres un experto en tu empresa, en la competencia y en tus usuarios. No hay nadie mejor que tú para contarnos a quién quieres que llegue el texto, cómo quieres que suene o si prefieres vender profesionalidad y especialización o cercanía y confianza, o incluso todo ello a la vez.

Y por esto te hacemos preguntas, para lograr que las palabras que elegimos, el tono, el estilo, la puntuación y las expresiones transmitan tu idea.  Es  decir, pretendemos que la traducción de la web refleje lo más fielmente posible la esencia de tu empresa y que la experiencia de cualquier usuario extranjero pueda ser semejante a la de otro cliente de aquí. Tratamos de ser invisibles, que no noten que hemos pasado por aquí y que parezca que el resultado pudiera haber sido escrito por ti o por tu equipo.

Por todo esto hacemos preguntas, para saber exactamente cuáles son tus preferencias. Imagínate que contratas a alguien para reformar tu cocina y lo hace sin consultar tus gustos y preferencias. Es posible que el resultado sea bonito y de calidad si tiene buen gusto y experiencia,  pero ¿será la más adecuada para ti? Es probable que no. Quizás sea la cocina perfecta para otra persona, pero es difícil que tome las mejores decisiones para ti si no sabe lo que buscas. Por eso, cuanto más le cuentes sobre los colores que te gustan, la luz que te resulta más cómoda, cuánto espacio necesitas y los electrodomésticos que sueles usar, más adecuado será el diseño. Será la diferencia entre una cocina simplemente correcta y una cocina a tu medida. En la traducción pasa lo mismo. Hay mil maneras de decir una cosa pero cambiando una coma, una palabra o una expresión ya no se dice exactamente lo mismo ni se causa la misma impresión.  Por eso te preguntamos si prefieres inglés británico o americano, si quieres dar una imagen cercana y tratar al lector con un tono más informal o prefieres hacer lo contrario. Aunque a veces te parezca que esas decisiones deberíamos tomarlas nosotros, en ocasiones es mejor que te pares a pensarlas y nos ofrezcas tu opinión. Haciéndonos más visibles contigo podemos lograr ser más invisibles para tu público.  En este caso, la página web sólo es un ejemplo, sucede lo mismo a la hora de traducir tu currículum, una publicación de tus redes sociales, un artítulo científico, un correo electrónico, el libro de instrucciones de un nuevo dispositivo, una aplicación para móviles, la reseña de la misma, etc. Cuanta más información tengamos mejor será nuestro resultado. Sobre todo, porque tú que has escrito el texto eres quien mejor sabe qué querías decir.

Evidentemente un buen profesional no te consultará acerca de cada coma que escriba. Es probable que en ciertos proyectos no surjan dudas de este tipo. No pasa nada. Tampoco esto significa que el traductor no se esté preocupando por ti. Pero preocúpate si nunca te pregunte nada. Puede parecer más cómodo pero quizás esté tomando decisiones correctas pero que no son a tu medida. Y si te piensas tanto cada palabra en los correos o entradas del blog que escribes quizás debas también prestar atención a cómo se traducen. No te asustes si tu traductor te pregunta de vez en cuando, no significa que el no esté preparado o no sepa hacer su trabajo, podría hacerlo de una forma correcta pero está tratando de hacerlo como tú lo harías. Quiere ser invisible para tu lector y para eso tiene que hacerse visible contigo. Eso sí, como pasa con todo, preguntar está bien… en su justa medida.

En ocasiones te preguntamos si tienes traducciones anteriores de textos parecidos, algún glosario o una memoria de otros traductores anteriores, etc. No se trata de que queramos ahorrarnos tiempo de búsqueda y documentación o que tratemos de tomar un atajo. En general, solemos hacerlo para entender cómo se ha hecho el trabajo hasta ahora y tratar de mantener cierta coherencia. Por ejemplo, si hasta ahora has llamado a una parte del aparato que vendes como “botón de arranque” no tendría mucho sentido que lo rebautizáramos como “botón de encendido” sin una razón importante. Podríamos causar desconcierto en el lector e incluso desconfianza o dudas si se trata de un manual de uso, por ejemplo. Por ello, mantener los términos y el estilo es importante para crear uniformidad y una imagen coherente. En ese sentido, solemos recomendar que se ocupen de todos los textos un mismo equipo de traductores. De esta forma será mucho más sencillo mantener la consistencia.

Traductor visiblemente invisible

Traductor visiblemente invisible

Para nosotros, un traductor profesional es aquel que se hace invisible para el lector, que pasa desapercibido sin que este sepa que alguien que no es el autor ha estado ahí eligiendo cada palabra por él pero en otro idioma. Sin embargo, para lograrlo tenemos que ser más visibles en otros momentos de nuestro trabajo. Así tendremos la visibilidad justa, como Harry Potter cuando se echaba al hombro la capa de invisibilidad para campar a sus anchas por el colegio sin ser visto. Si tú no desconfias de nosotros cuando te consultamos algo, nosotros perderemos el miedo a preguntar y el resultado será mucho mejor.

Por cierto, no es la primera vez que usamos esto de “visiblemente invisibles” para explicar cómo vemos nosotros la traducción. De hecho, recientemente charlamos de esto con el equipo de Leon Hunter durante una entrevista que se publicó en su blog hace unos días. Puedes leerla aquí.

Un saludo

El equipo de Contilde

 

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2 opiniones en “El traductor duda. Te necesita.

  1. Pep Hinilloz

    Por curiosidad, ¿quién es el público de este tipo de artículos? ¿A quién le están llegando, si es el caso? Clientes o potenciales clientes, ¿estáis realmente ahí? En ese caso, por favor, manifestaos. Me da la impresión de que solo los leen traductores, pero quizá sea falsa. Por saber.

    1. Contilde Traducciones Autor

      ¡Buenos días!
      En primer lugar, gracias por comentar y consultar tu duda. Efectivamente, nuestras entradas no van dirigidas expresamente a otros compañeros de profesión, de hecho, no hablamos sobre nuevas herramientas ni recursos que recomendamos como suele ocurrir en otros blogs del sector. Nuestra página nació con la idea de visibilizar (en lo posible) la profesión y conseguir que el cliente entienda cómo trabajamos, qué puede esperar de nosotros y cómo puede hacer que un proyecto salga adelante de la mejor manera posible.
      Sin embargo, es cierto que muchos de nuestros seguidores son traductores (a pesar de que escribimos artículos sobre aspectos que conocen sobradamente de su día a día) y eso nos halaga mucho porque sabemos que las comparten.
      Pero respondiendo a tu pregunta, podemos asegurarte que son varios los clientes de nuestra empresa que han consultado nuestros artículos. Desconozco si los leen semanalmente, aunque lo dudo. Además nosotros los enviamos como referencia cuando alguna de las dudas que nos plantean está explicada ya en nuestro blog. En ocasiones, cuando un cliente nos plantea una duda que ya hemos resuelto en el blog les respondemos y les remitimos al artículo correspondiente como referencia. Está claro que no es probable que un potencial cliente se lea cada artículo del blog por simple curiosidad o para contratar nuestros servicios; pero a nosotros nos han resultado útiles en ciertos momentos y sabemos que otros traductores los han utilizado con sus clientes.
      Muchas gracias por tu comentario ¡Estamos en contacto!
      El equipo de Contilde

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