6 datos que necesita un traductor para decidir si acepta un encargo y hacer el presupuesto

El otro día os contábamos por qué un encargo de traducción no siempre puede estar para “mañana”. Hoy vamos a hablar de los 6 datos que necesita un traductor para decidir si acepta un encargo y hacer el presupuesto rápido y de forma rápida y precisa.  Si en el primer email que le envías para ponerte en contacto ya incluyes todos estos datos, agilizarás todo el proceso, evitando que tengáis que intercambiar varios mensajes para aclarar estas cuestiones. Ese es el primer truco para reducir al máximo el plazo de entrega de una traducción. Ya veremos más.

Muchas veces ni el propio cliente sabe todos los datos que el traductor desearía conocer (o no puede comentarlos por razones de confidencialidad) así que haremos una lista y os recomendamos indicar el máximo posible de los apartados que aparecen en ella. En un primer contacto (ya sea por email, llamada telefónica o whatsapp… que en esto vale casi todo) el traductor querría saber:

6 datos que necesita un traductor para decidir si acepta un encargo y hacer el presupuesto. Por Contilde

6 datos que necesita un traductor para decidir si acepta un encargo y hacer el presupuesto. Por Contilde

En qué idioma está escrito el texto. Parece algo obvio, pero al interesado en ocasiones se le olvida mencionar este dato esencial.

A qué idioma se quiere traducir (y si tiene que ser jurada/oficial o no)

-Cuál es el tipo de texto y el tema del mismo (en este punto, cuanto más concreto puedas ser, mejor, ya que el plazo y el precio dependen mucho de ello). Cuéntale no sólo de qué tema trata sino a quién va dirigido, qué partes tiene o en qué soporte va a ser publicado. Si puedes adjuntarle el documento o el enlace al texto que quieres traducir, mejor. Si no es posible, procura detallar al máximo el contenido.

Por ejemplo:

-es un catálogo de productos industriales (como recambios de maquinaria, cintas transportadoras, etc.) con sus características, especificaciones y precios;

-es la página web de una casa rural en la que hay información general, precios, ofertas y un sistema de reservas, o

-se trata de una tesis doctoral con una revisión bibliográfica sobre la importancia de la ingesta de proteínas en el desayuno y contiene un estudio realizado con un grupo de pacientes diabéticos y sus conclusiones.

La extensión del texto: lo ideal es saber el número de palabras, ya que el número de páginas puede resultar confuso. Algunas páginas son mucho más densas que otras y en otras las imágenes o gráficos (que también podrían tener que traducirse) reducen el texto. En caso de que adjuntes el documento el traductor sabrá valorarlo fácilmente, pero si esto no es posible, en Word (y otros programas similares) las palabras pueden contarse con facilidad. Si no eres capaz de contar las palabras, opta por el número de páginas. Aunque lo habitual es presupuestar por palabras, existe la posibilidad de presupuestar por página e incluso por hora. Muchas veces el traductor te hará un presupuesto orientativo que acabará de matizar una vez reciba el texto definitivo (en ocasiones, incluso podrá modificarlo una vez termine su trabajo).

-El formato de los archivos: hay muchas posibilidades y de esto depende el número de conversiones que vamos a tener que hacer antes y después de traducir, el programa que vamos a usar, el tiempo de maquetación, etc. Por ejemplo, el formato pdf se creó precisamente para que fuese difícil de editar. A la hora de traducir requiere bastante tiempo de conversión y maquetación final para poder devolverte un documento visual y funcionalmente semejante al que nos has pasado. En estos casos, si tienes el documento original desde el que has hecho el pdf (.doc, .ppt, .jpeg, etc.) estarás ahorrándonos mucho trabajo. Esto significa que la entrega podrá ser antes e incluso puede que el presupuesto se abarate (muchas veces esto se cobra aparte o aunque no aparezca desglosado se suma al presupuesto). Ahí tienes el segundo truco para acortar el plazo y el precio de la entrega.

-El plazo o para cuándo necesitas REALMENTE la traducción. Y digo realmente porque muchas veces estás envuelto en un proyecto enorme y piensas que todo se vendría abajo si no tienes ese texto para mañana, pero no es verdad. A veces sabes que, si el traductor te lo entrega el viernes a última hora como le has pedido, no podrás echarle un ojo hasta el lunes cuando llegues a la oficina. Quizás tú no trabajes el fin de semana pero muchos de nosotros lo hacemos y, a veces, esos dos días más pueden ser vitales. No creas que lo decimos sin conocimiento de causa, muchas veces entregamos una traducción que era EXTREMADAMENTE URGENTE y una semana después (o incluso más) recibimos un email que dice “Acabo de ver la traducción, muchas gracias”. Pero…¡¡¿no se acababa el mundo si no la tenías para hace una semana?!!. Confía en el traductor y sé sincero. Si necesitas el texto a lo largo de la mañana del lunes dile que quieres tenerlo en tu buzón de entrada cuando entres en la oficina a las 9 y, si es un buen profesional, así lo hará. Él podrá organizar su fin de semana y tú tendrás el texto cuando VERDADERAMENTE lo necesitas. Un poco de confianza mutua y todo funcionará mejor. Además igual consigues ahorrarte el suplemento por urgencia que algunos traductores utilizan para evitar este problema. Sin quererlo, aquí tienes el tercer truco para disminuir el precio. ¡Apunta!

6 datos para hacer el presupuesto de tu traduccíón. Por contilde

6 datos para hacer el presupuesto de tu traduccíón. Por Contilde

Por supuesto, todos los datos que puedas añadir a esta lista de IMPRESCINDIBLES serán bien recibidos: si el documento está en papel, si tiene referencias a una novela del siglo XV, si está escrito con lenguaje juvenil y coloquial, si es el artículo de un autor famoso del que podamos buscar otros textos o información en la red, si va a ser publicado en algún sitio o la traducción va a presentarse a algún trámite concreto, si va a ir dirigida a los cardiólogos o a las familias de los enfermos, etc.

Si te molestas en contar estos 6 datos en tu primer contacto el traductor sabrá que sabes de qué va su trabajo (a todo el mundo le gusta que le comprendan), podrá hacerte un presupuesto rápido y bastante exacto y agilizarás el proceso evitando varias conversaciones más o intercambios de emails que sólo retrasarán la ansiada traducción. Incluso puede que te ahorres unos euros.

¡De nada!

El equipo de ContildeEl otro día os contábamos por qué un encargo de traducción no siempre puede estar para “mañana” y hoy vamos a hablar de los 6 datos que necesita un traductor sobre el texto para valorar si puede hacerse cargo del encargo o no y hacer un presupuesto rápido y fiable.  Si en el primer email que le envías para ponerte en contacto ya incluyes todos estos datos  agilizarás todo el proceso evitando que tengáis que intercambiar varios mensajes para aclarar estas cuestiones. Ese es el primer truco para reducir al máximo el plazo de entrega de una traducción. Ya veremos más.

Muchas veces ni el propio cliente sabe todos los datos que el traductor desearía conocer (o no puede comentarlos por razones de confidencialidad) así que haremos una lista y os recomendamos indicar el máximo posible de los apartados que aparecen en ella. En un primer contacto (ya sea por email, llamada telefónica o whatsapp… que en esto vale casi todo) el traductor querría saber:

6 claves para presupuestar una traducción o valorar un texto contilde

6 claves para presupuestar una traducción o valorar un texto. Autor: Equipo Contilde

En qué idioma está escrito el texto

A qué idioma se quiere traducir (y si tiene que ser jurada/oficial o no)

-Cuál es el tipo de texto y el tema del mismo (en este punto, cuanto más concreto puedas ser, mejor. El plazo y el precio dependen mucho de ello). Cuéntale no sólo de qué tema trata sino a quién va dirigido o qué partes tiene. Si puedes adjuntarle el documento o el enlace al texto que quieres traducir, mejor. Si no es posible procura detallar al máximo el contenido.

Por ejemplo:

-es un catálogo de productos industriales (como recambios de maquinaria, cintas transportadoras, etc.) con sus características, especificaciones y precios;

-es la página web de una casa rural en la que hay información general, precios, ofertas y un sistema de reservas o

-se trata de una tesis doctoral con una revisión bibliográfica sobre la importancia de la ingesta de proteínas en el desayuno y tiene un estudio realizado con un grupo de pacientes de diabetes y sus conclusiones.

La extensión del texto: lo ideal es saber el número de palabras porque el número de páginas puede resultar confuso. Hay algunas mucho más densas que otras y en muchas las imágenes o gráficos (que también podrían tener que traducirse) reducen el texto. En caso de que adjuntes el documento el traductor sabrá valorarlo fácilmente. pero si esto no es posible en word las palabras pueden contarse con facilidad y en otros programas también. Si no puedes hacerlo, lo ideal es que seas lo más realista posible. Muchas veces el traductor te hará un presupuesto orientativo que acabará de matizar una vez reciba el texto definitivo o que incluso podrá modificar una vez termine su trabajo.

-El formato de los archivos: hay muchas posibilidades y de esto depende el número de conversiones que vamos a tener que hacer antes y después de traducir, el programa que vamos a usar, el tiempo de maquetación, etc. Por ejemplo, el formato pdf se creó precisamente para que fuese difícil de editar. A la hora de traducir requiere bastante tiempo de conversión y maquetación final para poder devolverte un documento visual y funcionalmente semejante al que nos has pasado. En estos casos, si tienes el documento original desde el que has hecho el pdf (.doc, .ppt, .jpeg, etc.) estarás ahorrándonos mucho trabajo. Esto significa que la entrega podrá ser antes e incluso puede que el presupuesto se abarate (muchas veces esto se cobra aparte o aunque no aparezca desglosado se suma al presupuesto). Ahí tienes el segundo truco para acortar el plazo y el precio de la entrega.

-El plazo o para cuándo necesitas REALMENTE la traducción. Y digo realmente porque muchas veces estás envuelto en un proyecto enorme y piensas que todo se vendría abajo si no tienes ese texto para mañana pero no es verdad. A veces sabes que, si el traductor te lo entrega el viernes a última hora como le has pedido, no podrás echarle un ojo hasta el lunes cuando llegues a la oficina. Quizás tú no trabajes el fin de semana pero muchos de nosotros lo hacemos y, a veces, esos dos días más pueden ser vitales. No creas que lo decimos sin conocimiento de causa, muchas veces entregamos una traducción que era EXTREMADAMENTE URGENTE y una semana después (o incluso más) recibimos un email que dice “Acabo de ver la traducción, muchas gracias”. ¿Hola? ¡¡¿No se acababa el mundo si no la tenías para hace una semana?!!. Confía en el traductor y sé sincero. Si necesitas el texto a lo largo de la mañana del lunes dile que quieres tenerlo en tu buzón de entrada cuando entres en la oficina a las 9 y si es un profesional así lo hará. Él podrá organizar su fin de semana y tú tendrás el texto cuando VERDADERAMENTE lo necesitas. Un poco de confianza mutua y todo funciona mejor.

Por supuesto, todos los datos que puedas añadir a esta lista de IMPRESCINDIBLES serán bien recibidos: si el documento está en papel, si tiene referencias a una novela del siglo XV, si está escrito con lenguaje juvenil y coloquial, si es el artículo de un autor famoso del que podamos buscar otros textos o información en la red, si va a ser publicado en algún sitio o la traducción va a presentarse a algún trámite concreto, si va a ir dirigida a los cardiólogos o a las familias de los enfermos, etc.

Si te molestas en contar estos 6 datos en tu primer contacto el traductor sabrá que sabes de qué va su trabajo (a todo el mundo le gusta que le comprendan), podrá hacerte un presupuesto rápido y bastante exacto y agilizarás el proceso evitando varias conversaciones más o intercambios de emails que sólo retrasarán la ansiada traducción. Incluso puede que te ahorres unos euros.

¡De nada!

El equipo de Contilde

El otro día os contábamos por qué un encargo de traducción no siempre puede estar para “mañana” y hoy vamos a hablar de los 6 datos que necesita un traductor sobre el texto para valorar si puede hacerse cargo del encargo o no y hacer un presupuesto rápido y fiable.  Si en el primer email que le envías para ponerte en contacto ya incluyes todos estos datos  agilizarás todo el proceso evitando que tengáis que intercambiar varios mensajes para aclarar estas cuestiones. Ese es el primer truco para reducir al máximo el plazo de entrega de una traducción. Ya veremos más.

Muchas veces ni el propio cliente sabe todos los datos que el traductor desearía conocer (o no puede comentarlos por razones de confidencialidad) así que haremos una lista y os recomendamos indicar el máximo posible de los apartados que aparecen en ella. En un primer contacto (ya sea por email, llamada telefónica o whatsapp… que en esto vale casi todo) el traductor querría saber:

6 claves para presupuestar una traducción o valorar un texto contilde

6 claves para presupuestar una traducción o valorar un texto. Autor: Equipo Contilde

En qué idioma está escrito el texto

A qué idioma se quiere traducir (y si tiene que ser jurada/oficial o no)

-Cuál es el tipo de texto y el tema del mismo (en este punto, cuanto más concreto puedas ser, mejor. El plazo y el precio dependen mucho de ello). Cuéntale no sólo de qué tema trata sino a quién va dirigido o qué partes tiene. Si puedes adjuntarle el documento o el enlace al texto que quieres traducir, mejor. Si no es posible procura detallar al máximo el contenido.

Por ejemplo:

-es un catálogo de productos industriales (como recambios de maquinaria, cintas transportadoras, etc.) con sus características, especificaciones y precios;

-es la página web de una casa rural en la que hay información general, precios, ofertas y un sistema de reservas o

-se trata de una tesis doctoral con una revisión bibliográfica sobre la importancia de la ingesta de proteínas en el desayuno y tiene un estudio realizado con un grupo de pacientes de diabetes y sus conclusiones.

La extensión del texto: lo ideal es saber el número de palabras porque el número de páginas puede resultar confuso. Hay algunas mucho más densas que otras y en muchas las imágenes o gráficos (que también podrían tener que traducirse) reducen el texto. En caso de que adjuntes el documento el traductor sabrá valorarlo fácilmente. pero si esto no es posible en word las palabras pueden contarse con facilidad y en otros programas también. Si no puedes hacerlo, lo ideal es que seas lo más realista posible. Muchas veces el traductor te hará un presupuesto orientativo que acabará de matizar una vez reciba el texto definitivo o que incluso podrá modificar una vez termine su trabajo.

-El formato de los archivos: hay muchas posibilidades y de esto depende el número de conversiones que vamos a tener que hacer antes y después de traducir, el programa que vamos a usar, el tiempo de maquetación, etc. Por ejemplo, el formato pdf se creó precisamente para que fuese difícil de editar. A la hora de traducir requiere bastante tiempo de conversión y maquetación final para poder devolverte un documento visual y funcionalmente semejante al que nos has pasado. En estos casos, si tienes el documento original desde el que has hecho el pdf (.doc, .ppt, .jpeg, etc.) estarás ahorrándonos mucho trabajo. Esto significa que la entrega podrá ser antes e incluso puede que el presupuesto se abarate (muchas veces esto se cobra aparte o aunque no aparezca desglosado se suma al presupuesto). Ahí tienes el segundo truco para acortar el plazo y el precio de la entrega.

-El plazo o para cuándo necesitas REALMENTE la traducción. Y digo realmente porque muchas veces estás envuelto en un proyecto enorme y piensas que todo se vendría abajo si no tienes ese texto para mañana pero no es verdad. A veces sabes que, si el traductor te lo entrega el viernes a última hora como le has pedido, no podrás echarle un ojo hasta el lunes cuando llegues a la oficina. Quizás tú no trabajes el fin de semana pero muchos de nosotros lo hacemos y, a veces, esos dos días más pueden ser vitales. No creas que lo decimos sin conocimiento de causa, muchas veces entregamos una traducción que era EXTREMADAMENTE URGENTE y una semana después (o incluso más) recibimos un email que dice “Acabo de ver la traducción, muchas gracias”. ¿Hola? ¡¡¿No se acababa el mundo si no la tenías para hace una semana?!!. Confía en el traductor y sé sincero. Si necesitas el texto a lo largo de la mañana del lunes dile que quieres tenerlo en tu buzón de entrada cuando entres en la oficina a las 9 y si es un profesional así lo hará. Él podrá organizar su fin de semana y tú tendrás el texto cuando VERDADERAMENTE lo necesitas. Un poco de confianza mutua y todo funciona mejor.

Por supuesto, todos los datos que puedas añadir a esta lista de IMPRESCINDIBLES serán bien recibidos: si el documento está en papel, si tiene referencias a una novela del siglo XV, si está escrito con lenguaje juvenil y coloquial, si es el artículo de un autor famoso del que podamos buscar otros textos o información en la red, si va a ser publicado en algún sitio o la traducción va a presentarse a algún trámite concreto, si va a ir dirigida a los cardiólogos o a las familias de los enfermos, etc.

Si te molestas en contar estos 6 datos en tu primer contacto el traductor sabrá que sabes de qué va su trabajo (a todo el mundo le gusta que le comprendan), podrá hacerte un presupuesto rápido y bastante exacto y agilizarás el proceso evitando varias conversaciones más o intercambios de emails que sólo retrasarán la ansiada traducción. Incluso puede que te ahorres unos euros.

¡De nada!

El equipo de Contilde

6 opiniones en “6 datos que necesita un traductor para decidir si acepta un encargo y hacer el presupuesto

  1. Elena C. Murray

    Me parecieron muy prácticos y acertados, especialmente el tema y el formato, pues con el pdf es cierto, pierde uno mucho tiempo. También es engañoso el número de palabras, pues a veces aunque no parezcan muchas, el estilo (o falta de) tiene mucho que ver. Puede ser muy rebuscado, o por otra parte muy mal redactado, con frases muy largas que requerirían de algún tipo de puntuación o que contengan alguna falla muy elemental. En los dos casos resultan muy confusos para el traductor. Son consejos muy útiles para todos, muchas gracias.

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